|
"Prueba de Realidad"
(pre-emancipación)
Entonces, te estás preparando para emanciparte pronto. Te apuesto a que no puedes esperar. Yo sé que yo no podía. Desde el día en que fui ubicada en el sistema empecé a contar los días que me quedaban para ser libre. Libre de ir y venir cuando quisiera, de levantarme y acostarme cuando quisiera o cuando lo necesitase, comer en el momento que yo quisiera y lo que yo quisiese, y de poder pasar el tiempo con mi familia y mis amigos cuando quisiera, no cuando les pareciera conveniente a mi trabajador social y al hogar grupal. Bien, el 29 de enero de 2001 me fue concedida la libertad que había estado deseando desde que ingresé al Programa de Alojamiento de Transición. Con esa libertad vino una enorme dosis de responsabilidad y realidad para la cual no estaba preparada.
Ahora recuerdo claramente cuando era una niña y le decía a mi mamá en nuestras numerosas peleas que no podía esperar a convertirme en un adulto para que pudiera hacer mis propias reglas y hacer lo que yo quisiera. Ella siempre me decía que ya tendría esa libertad cuando fuese adulta, pero que esa libertad traía aparejada tantas responsabilidades, que no era exactamente el tipo de "libertad" que yo creía que era. Nunca pude comprender como eso podía ser verdad. Así que tendría que pagar unas cuantas cuentas e ir a trabajar. ¿A quién le importa? Toda la libertad y emoción de ser un adulto y valerme por mí misma valdrían la pena. Bien, he estado valiéndome por mí misma por casi dos años ya, y sus palabras me dan vueltas a la cabeza. Recién ahora puedo comprender la realidad y profundidad de sus palabras llenas de experiencia.
Yo sé que no le harán caso del todo a mis advertencias, ni oirán lo que tengo que decirles, ya que yo misma no quería/podía escuchar a la innumerable cantidad de personas que intentaron advertirme, pero por favor escúchenme. Sí, la emancipación es una época emocionante de tu vida. Durante el primer año estuvo lleno de las cosas que quería para mí: fiestas, amigos, ir a la cama y levantarme cuando yo quisiera, comer y limpiar cuando tuviera ganas, e ir a donde yo quisiera cuando yo quisiera. Aunque las consecuencias de todo esto fueron devastadoras. Todas las cosas que mencioné más arriba son relativamente inofensivas si son hechas con mesura, pero yo cometí el error cardinal que todos los jóvenes recientemente emancipados cometemos: lo hice todo de forma exagerada. Ya ven, estábamos como pájaros enjaulados en el cuido de crianza. No nos permitían nunca ir a ningún lado ni hacer nada, así que cuando te emancipas, sin ni siquiera darte cuenta, haces todo lo que antes no pudiste hacer y lo llevas al extremo.
Para el 90% de las chicas que conocí, esto significó quedarse embarazada. Dentro del sistema, nunca se les permitió tener citas o verse con sus novios, así que en cuanto salieron, eso es en lo único en que pensaban o hacían. Siete de diez de mis amigas mujeres se quedaron embarazadas dentro de los seis meses desde su emancipación. Para mí, no incluyó un embarazo, pero sí significó un año devastador, constantemente cayéndome en mi propia cara. Sí, tuve un millón de fiestas en mi casa, pero también se rompieron muchas cosas en mi casa, recaí en mi adicción a las drogas, y me fueron robadas muchas de mis posesiones por gente a quienes yo llamaba "amigos". Me acosté y me levanté cuando yo quise, pero no pude mantener un empleo porque nunca podía dejar la cama a tiempo. Comí lo que quise, pero también estuve enferma constantemente porque era demasiado perezosa y no sabía prepararme una comida decente para mí. Y sí, iba a donde yo quería, cuando yo quería (inclusive con gente que apenas conocía, si no tenía nada mejor que hacer y pensaba que sería divertido), pero eso me llevó a que me violaran, me dejaran plantada varias veces, y con problemas en el trabajo cuando faltaba, entre otras cosas.
No quisiera arruinarles la emancipación a ustedes. Puede ser y será una de las épocas más emocionantes e importantes de sus vidas. Sólo que, por favor, aprendan de mis errores. No inviten gente a sus casas a quienes no les confiarían con sus vidas. Se sorprenderían saber cuanta gente quiere ser amiga de ustedes una vez que tengan un lugar propio, pero no se dejen engañar. Yo los dejé pasar, sabiendo que me estaban usando, porque estaba desesperada por tener gente a mi alrededor, pero lo único que obtuve fue que me faltaran el respeto en mi propio hogar, que rompieran mis cosas en el estupor de una borrachera, y que entraran a mi casa y me robaran varias veces la misma gente que decían ser amigos míos.
Disfruten de la nueva libertad pero no abusen de ella. Aprendan un poco de auto disciplina desde el principio. Yo sé que no suena muy divertido, pero les aseguro que tendrán que aprender a la larga, y es mucho más fácil comenzar desde temprano, antes que tener que aprender del modo difícil, como tuve que hacerlo yo. Tampoco cometan el error de pensar que tendrán a alguien/algo en quien apoyarse. Demasiadas veces cometí el error de no importarme o no pensar sobre las posibles consecuencias de algo que estaba haciendo, porque estaba acostumbrada a tener a mi hogar grupal, mi trabajador social, o mi familia que me respaldaban. Comprendan cabalmente que una vez que se emancipan, todas las consecuencias caen directamente sobre sus cabezas. Si te echan de tu alojamiento, y no hay otro disponible para que te acomode, te quedas sin hogar. Si te metes en un problema legal, no vas a la corte juvenil ni tienes al trabajador social que arregle la fianza, sino que vas a la cárcel del condado. Si tienes un accidente de coches, no hay nadie que pague o que te pueda ayudar; depende de ti.
Ya sé que la mayoría de todo esto va a entrar por un oído y salir por el otro, pero para aquellos de ustedes que escucharon esto, no dejen que los desaliente. ¡Ser adulto sigue siendo emocionante! Sólo quiero ayudarlos a que aprendan de mis errores para que puedan darse cuenta y experimentar lo increíble que es, mucho más rápido de lo que pude hacerlo yo. ¡Buena suerte a todos ustedes!
"Mantente Allí"
(después de la emancipación)
Casi ni sé que decirles a ustedes. Estoy casi en el mismo lugar que se encuentran ustedes, y apenas puedo arañar para llevar adelante las luchas diarias yo mismo en este punto. Aunque sí les puedo decir algo; las cosas van a mejorar. No sé como, y no les puedo decir cuando, pero si sólo se mantienen allí y siguen haciendo lo que se supone que deben hacer, en un momento se va a poner más fácil.
Pasé mi vida entera esperando a crecer. No podía esperar a ser un adulto y pensé que era bastante maduro de muy joven. Aunque ahora que todo el mundo me repite que ya soy grande, y debo ser capaz de hacer esto, y saber lo de más allá, no estoy tan seguro de todo esto. Nunca me imaginé que a la tierna edad de 19 años iba a tener mi propio departamento por el cual soy completamente responsable, tener mi propio coche, 2 gatitos, un trabajo a tiempo completo de 40 horas semanales en el condado, y estar matriculado en la escuela a tiempo completo. Finalmente obtuve todo lo que quería y ahora ya no lo quiero. Nunca me había dado cuento de lo difícil que es ser un adulto.
No tengo ni la menor idea de lo que están atravesando cada uno de ustedes en estos momentos. Así sea: estar sin hogar, ser un padre/madre soltero o muy joven, o hasta simplemente las luchas cotidianas de estar solo en este frío mundo demasiado pronto. Sí sé cuanto los admiro a todos ustedes. Por todo lo que tuve que soportar yo durante mis dos años de emancipación, estaría mintiendo si dijera que no hubo días en los que no sabía si iba a ver el día siguiente. Demonios, sí los hubo, y todavía los hay, días en los que no quiero ni ver el día siguiente. Tengo un gran respeto por todos ustedes que están sobreviviendo y continúan poniendo un pié detrás del otro, a pesar del dolor y los desafíos que la vida nos enfrenta, porque puedo decir honestamente que sé lo difícil que eso puede ser a veces.
El único consejo que aprendí que puedo darles (¡y necesito aprender a hacer esto yo mismo!) es no dejar que tu pasado o el presente te desanimen. En vez, permite que crezca en ti como una fuerza sólida con la que no se puede razonar. No podemos modificar el pasado, pero podemos darle forma y moldear nuestro futuro. Recientemente me di cuenta que aunque el último año y medio fue el más devastador y doloroso de toda mi vida, también me ha enseñado lo máximo sobre la vida y sobre quien soy o quien quiero convertirme como persona. Las experiencias que estás enfrentando en este momento, no importa lo difíciles o fáciles que sean, te están moldeando a ti y a tu carácter mientras estamos hablando, en este mismo momento. Confía en mí, saber todo esto no hace que las luchas o los puntos bajos sean más fáciles, pero si te das cuenta cuan importante es este momento de tu vida, quizá te ayude a soportarlo un poco más.
Nunca olvides lo fuerte e increíble que eres, sólo por el hecho de haber llegado hasta aquí. La mayoría ni siquiera podrían haberlo hecho. ¡No te rindas! Como ya dije, todavía no sé cuando ni como, pero sí sé que al final mejora. También he aprendido que el haber soportado todos estos desafíos y luchas ahora nos da una ventaja sobre el resto del mundo, quienes atraviesan las mismas cosas eventualmente, pero que están tan metidos en sus vidas que no tienen la menor idea de cómo enfrentarlos. Siempre he creído en el dicho que dice "Lo que no te mata, te fortalece". Me imagino que, mientras no dejemos que esto nos mate, más tarde seremos la gente más fuerte del mundo, y personalmente, yo apenas puedo esperar ayudar a jóvenes que estén atravesando todo esto en diez años más, cuando me haya construido en alguien más sólido. ¡Manténganse allí! ¡Ustedes lo van a lograr! Y esa es una promesa en la que pueden confiar.
|